Dani Martín y Sidonie, lo que ha unido la cerveza…

danimartin_3El concierto de la Gira Cómplices de Mahou en Salamanca con Dani Martín y Sidonie en cartelera prometía ser emocionante. Aunque en un primer momento los nombres no nos encajasen del todo bien, era de esperar que ambas piezas estuvieran obligadas a entenderse. Tanto uno como otros ya llevan muchos escenarios a sus espaldas pero este tenía una esencia especial. El lugar elegido era un museo, el Museo de Historia de la Automoción. Más allá de resultar irónico, me viene a la cabeza la canción No sé dibujar un perro que se encuentra en el nuevo álbum de Sidonie e incluida en el repertorio del concierto. “Puedo guardar vuestros huesos, mientras derriban todos los museos”, afirma la canción, que como un flash-back me transporta al inicio del evento.

 

sidonieComo si de un combate de boxeo se tratase, el que no es, ni mucho menos, El Peor Grupo del Mundo [Sidonie, 2016] salió al escenario presentado por el maestro de ceremonias, Toni Garrido. Los tres primeros asaltos del grupo catalán se caracterizaron por la energía de lo novedoso con Carreteras Infinitas, El Peor Grupo del Mundo y No Sé Dibujar un Perro, para la que, por si algún despistado no se sabía la letra, sacaron cartelones escritos a mano con la misma. Y como ellos no entienden de convencionalismos, su cantante, Marc Ros, después de cantar En Mi Garganta con esa frase que dice “te apartas un poco y me dices que estoy loco”, lo que debió pensar más de uno, para interpretar Un Día de Mierda, se subió a hombros de un gentil caballero. ¿Y qué decir de El Incendio? Axel, de pie, sobre la batería, desató la locura.

 

En frente, un Dani Martín que llegaba fresco al cuadrilátero, tras haber recibido el Premio Ondas de la Música como artista del año. Antes de comenzar con su propio repertorio, interpretaron una bonita Por ti, con la que los fans de Dani quisieron serlo también de Marc, Axel y Jes. El cantante madrileño dejó al público escoger la canción para abrir el concierto. Juani fue la persona elegida y Dibujas, la canción, la quinta pista de su nuevo disco, La Montaña Rusa. Todos sus temas, desde los más recientes, como Las Ganas, al que se unió el trío; hasta los más antiguos, como Peter Pan o Mi Teatro, fueron coreados por los presentes. De Salamanca, nos transportamos a París, Venecia, Verona… para volver a la realidad. El cenit del encuentro llegó con Guerra de Pasos, y sí, Dani Martín se parece al de El Canto del Loco, pero con la madurez y elegancia que sólo dan años de aprendizaje.

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Los jueces decidieron, cosa que ocurre en muy pocas ocasiones, que el combate quedara en tablas, pero a los combatientes no les pareció suficiente. Ambos contrincantes nos deleitaron con Mi Guitarra, de Joan Manuel Serrat, tocado con gran sensibilidad. Una versión que se quedará en las retinas y en los tímpanos de los que nos encontrábamos allí, para nuestra suerte, durante mucho tiempo. Para finalizar, y dejarnos un aún mejor sabor de boca, se despidieron homenajeando a Supersubmarina, cantando una canción de su último disco, Viento de Cara, que da nombre tanto al álbum como a la canción. Ellos acabaron empatados, pero nosotros nos fuimos KO a casa para digerir todo lo que esa noche había pasado encima de ese escenario convertido en ring de boxeo por unas maravillosas horas.

Texto: Sara García Lechón
Fotos: Blanca Prial / Sara Garle

Dani Martín y Sidonie, lo que ha unido la cerveza…
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