entrevista a jenny and the mexicats

La mixtura de nacionalidades puede que sea uno de los puntos fuertes en Jenny And The Mexicats, toda esa diferencia cultural que sólo suma para presentar un nuevo trabajo. Titulado Mar Abierto y con la temática del agua presente a lo largo de sus trece temas, siete en español y seis en inglés, mantiene la línea de trabajos anteriores aunque David González admite que “experimentamos un poquito en este disco con ritmos que no habíamos trabajado antes, hemos hecho por ejemplo un merengue, una cumbia en inglés… Es un disco compensado, hay una parte muy bailable y una parte más emotiva, más profunda, para escuchar con los cascos a todo volumen. Estamos muy contentos con el resultado”. Y no es para menos, con el disco aún a las puertas de publicarse, ya han hecho presentación en directo en Madrid en una Joy Eslava bien completa.

Entrevista: Carlos Fernández
Fotos: Sara Garle

 

Sois un grupo de estilos muy variados y difícil de etiquetar.

Icho: Creo que es muy orgánica la manera en la que trabajamos. No forzamos nada, es lo que se va sintiendo y así ha sido desde el principio, desde el día uno el sonido característico del grupo está ahí.

 

¿Puede ser eso lo que haga que vuestros conciertos al final siempre estén llenos?

Jenny: Creo que es por nuestros shows, es complicado decirte que tienen si no has venido a un concierto nuestro, creo que la razón de que la gente venga y traigan a sus amigos y luego repitan es porque son una experiencia. En vivo nos dejamos la piel en el escenario, es mucha energía, la música es muy diferente. Como somos muy diferentes dentro de la banda tienes una variedad de canciones que normalmente no encuentras, y también mucha experiencia porque hemos tocado mucho juntos, nos gusta mucho estar en el escenario y nos parece muy divertido.

 


Al final lo que hace que la gente repita efectivamente son los directos, el disco es la excusa para hacer los conciertos.

David: Sí, nosotros trabajamos mucho los directos, de hecho es lo que más hacemos, los músicos hoy en día vivimos de los directos. Nosotros tenemos la posibilidad de viajar un montón por diferentes países y nos gusta mucho la idea de sorprender al público. Vamos a países que es la primera vez que visitamos como es el caso de Alemania que estuvimos hace poco, era nuestra primera vez, era un público nuevo al que nos enfrentábamos y nos gusta esa sensación de reto, de a ver qué les parece a ellos y la gente normalmente se va contenta de nuestros directos.

 

¿Cuál es el público que más os devuelve?

David: En México tenemos como nuestro bastión, es donde el grupo más proyección ha tenido. El público mexicano es súper entregado y hace un montón de ruido, se hace notar muchísimo es donde más seguidores tenemos, nos tratan increíble. Pero luego por ejemplo en Alemania nos hemos llevado una sorpresa increíble con el público, tienen mucho respeto a la música y luego lo han disfrutado porque han bailado y nos han hecho sentir muy bien; en Inglaterra también, en España también nos tratan increíble siempre, pero los mexicanos están ahí un poquito más arriba.

 

Lo dicen mucho las bandas que salen a América Latina que el fan latino es mucho más pasional.

Icho: es mucho más gritón [risas]. Yo siento que cada país es diferente y hemos aprendido a vivir con ello, lo notamos por ejemplo en países como Estados Unidos que hay muchos tipos de etnias y sí se nota cuando hay muchos latinos y cuando no. Nos hemos llevado una buena sorpresa por las dos partes, la música cada uno la vive distinto, aquí en España hay como más respeto pero en Latinoamérica la gente te lo demuestra más.

 

 

¿Os habéis dejado temas fuera de este disco?

David: Sí porque nosotros componemos mucho, tenemos una lista de canciones, llegamos a la preproducción del disco, sacamos todas las canciones, se preparan y luego pensamos qué queremos decir en el disco. No nos gusta que los discos estén muy decantados a un estilo, nos gusta que haya un balance, que sea distinto y no haya dos canciones iguales.

 


Una de las partes que más riqueza le da a lo que hacéis puede que sea mezclar sin prejuicios canciones en español y en inglés.

 

Icho: Trabajamos como se sienten las cosa, a veces se siente en español y a veces se siente en inglés, nunca hemos tenido prejuicios ni en géneros, ni en idiomas, ni en nada, terminaremos cantando algo en alemán o francés [risas], a nosotros no nos quita el sueño pensar en lo que pensará la gente si lo hacemos en español o si no le va a gustar a un país que no sepa mucho inglés… Cuando empezamos con el grupo en España, Jenny no hablaba nada de español, era todo en inglés; al principio tenía un poco de miedo de que no le fuera a gustar a la gente pero luego nos dimos cuenta de que la música es universal y que aunque la gente no entendía bien lo que estaba escuchando lo disfrutaba igual.

 

Al final esa es la finalidad de la música, transmitir y si te transmite, el idioma es lo de menos.

Jenny: Creo que es lo bonito de una banda, que tenga algo, que atraiga. Lo bonito de este disco es que hemos podido juntar las canciones en torno al tema del agua, así sea por los temas que hablan las canciones o por los sonidos que conectan las canciones, hemos querido que la gente escuche el trabajo completo. Sentimos que si la gente no escucha todo el disco no podrán entender el trabajo bien, no somos una banda de sencillos, ese fue uno de los retos de este disco, sentimos que tiene una parte más madura, también tiene su parte muy prendida, bailable, todo fluye.

 

¿Vais notando el crecimiento de la banda?

David: En México este paso como que ya le dimos hace tiempo, pero se va notando en el número de conciertos que hacemos al año. El año pasado hicimos 96 conciertos, este año en lo que llevamos ya, llevamos cincuenta y tantos cerrados y aún no estamos ni a mitad de año. Sí notas que el número de países con el número de conciertos crece y nos encanta porque todo lo que sea viajar y tocar nos encanta.

 

A veces imagino que llegará un momento en el que no sabreis en qué país estáis.

Jenny: A veces [risas].

Icho: A veces incluso en el mismo país. Ahora vamos a ir a Seattle y es una sensación muy diferente que por ejemplo ir al desierto de Arizona, y estás en el mismo país, pero todo es diferente, el clima, la gente se comporta de otra forma… Es como aquí comparar Andalucía con País Vasco comida, cultura, gente… Todo cambia.

 

¿Llegáis a poder disfrutar algo de todo eso de alrededor?

Icho: Desde mi punto de vista la comida es una manera importante de conocer una cultura y es algo que siempre está a mano.

Jenny: Si te aplicas puedes conocer cosas, es cierto que llega un punto que viajamos tanto que estamos muy cansados y es complicado poder encontrar la pila para todo pero le echamos ganas [risas].

Pantera: Para todas esas cosas tengo muy mala memoria pero sí recuerdo muy bien la comida [risas].

 

Veo que en eso os complementáis bastante.

Icho: Sí, ya ves, estamos desayunando mientras hacemos esta entrevista [risas].

 

Pero me imagino que al final tanto viaje también dejará un poso a la hora de componer.

Jenny: Por ejemplo cuando fuimos a tocar en SXSW en Austin, tuvimos la oportunidad de ver unas bandas muy buenas. En esos festivales son los momentos en los que yo sí gozo, porque no sólo hemos viajado, sino que además hemos podido escuchar algo diferente y nuevo, que es algo que no suele pasar cuando tocas tanto, no tienes tiempo de ver otras músicas porque cuando las otras bandas están tocando tú también estás tocando.

Pantera: Cuando los festivales están bien organizados es cuando puedes ver también otras bandas, en el verano estuvimos en Chicago en un festival y estuvimos viendo a todas las bandas porque el festival se presta a que vayas a verlas porque hay otras ocasiones en las que llegas, tocas y no sabes quién más toca, ni cuándo, ni cómo, ni dónde, en este sí tuvimos la oportunidad de llegar un día antes y de estar tranquilos.

 

Todo eso también te da para aprender de toda esa música y bandas.

Jenny: Sí y a veces se montan unas buenas jams.