entrevista a rayden

Coincidimos con Rayden a escasos días de despedir su álbum En Alma Y Hueso, nos cruzamos en el ciclo de conciertos Cómplices De Mahou donde compartió escenario junto a Rozalén. Aprovechamos para hablar con David del fin de una etapa que ha supuesto sin lugar a dudas su crecimiento más notable y para descubrir además nuevos detalles de lo que será su próximo trabajo que verá la luz en marzo de 2017. Admite que se siente muy cómodo con la mixtura que está creando y que es como su “habitat natural. Al final es resumirlo todo a música libre, a música que conecta. ¿Por qué intentar etiquetar algo que no sabes explicar lo que te genera?” Con esa premisa por bandera, con la nula necesidad de etiquetar y clasificar, con la finalidad de disfrutar y sobre todo de sentir la música, nos sentamos cara a cara con Rayden.

 

Entrevista: Carlos Fernández
Fotos: Gema Temprano


Al final se queda uno con lo que debería primar que es la música y la emoción que genera.

Sí, a mí me gusta la sensación de cuando una canción deja de ser mía, sale de mi boca llegando a los oídos de la gente y ya se quitan mi cara, la cara de la persona de quien escribo y cobra un sentido totalmente diferente dependiendo de en los oídos de quien caiga. Es como que a ti se te va algo y con eso llenas a alguien.

 

¿Qué se siente cuando uno está encima del escenario y percibe precisamente eso, que a la gente que está abajo recibe lo que estás dando con la misma pasión?

Tengo la suerte de que ahora acabo de ser padre y ahora siento un amor genuino que no sé explicar. Pero antes de eso, realmente me sentía vivo en un escenario, para mi los discos, he aprendido a disfrutarlos, pero para mi son una excusa mala para dar conciertos y generar climas como este. Cualquier persona que haga música y quiera trabajar con su música, la finalidad es esa, ver que hay un feedback con tu público.

 
¿Qué crees que ha tenido tu último trabajo para que de repente te haya hecho subir como lo ha hecho y ahora Rayden esté en boca de todos?

Es que yo que ya tengo el disco nuevo masterizado y que saldrá en marzo, es tan bueno el disco nuevo que me cuesta seguir defendiendo el disco anterior. Está muy bien el disco anterior, me trajo muchas cosas buenas, y es de agradecer porque a nivel tanto de crítica, como de premios que al final es reconocimiento de medios especializados ha sido brutal, a parte el público que ha estado agotando salas, festivales… Eran cosas que te hacen darte cuenta de que algo ha cambiado pero te lo digo, con el disco nuevo, es que es… [risas] A ver, En Alma Y Hueso está genial, pero el que viene… está mucho mejor.

 

Pero ¿está mejor porque es en la etapa en la que estás o crees que objetivamente es mucho mejor?

No, no, es indiscutible. Poder contar con Ale Acosta de Fuel Fandango como productor total, el hacer mi propia visión del rap sin influenciarme de nadie, sentando un precedente, que no suene a nada pero que a la vez sea una tromba de sensaciones para el que lo escucha, que no se las va a esperar, y sobre todo eso, tener claro la sonoridad que es una mezcla entre Artic Monkeys, The Black Keys, White Stripes, Editors… Incluso las colaboraciones, es algo que nadie se espera y que casi todos, la mayoría creo, lo van a agradecer.

 

Te veo con ganas de que salga…

Uf… [risas] ¡Y aún me queda! Queda muchísimo pero bueno, a cada persona que se lo pongo veo que lo flipan, incluso gente que es punta de lanza en estos estilos se queda: “Pero ¿y esto?” Así que eso es bueno, pero hasta marzo que salga aún queda. Voy a sacar cuatro singles antes de que llegue marzo y ya con ganas de ver cómo va.

 

 

Al menos con esos singles los seguidores se van familiarizando y tú te vas quitando el ansia.

Sí, voy liberando lastre. Y sobre todo que me he planteado los cuatro singles como las fases de superar un duelo. La negación al principio con No Hago Rap, la ira con… bueno [risas], las demás hasta la quinta que sea la aceptación con la salida del disco. Ya lo veréis.

 

¿Crees que toda esa mixtura que tienes ha sido lo que ha podido acercar a más gente al rap que es quizás un género que teníamos un poco más estigmatizado o mediáticamente apartado?

Lo que tengo claro es que el artista proyecta en el público lo que hace y consigue calar al público con la energía que proyecta, lo que ocurre es que cuando ves a una persona sin prejuicios que apuesta y que defiende la música libre, que su canal es la letra rapeada pero que a la hora de la ejecución te pierde el respeto en el sentido más positivo de la palabra, de todo lo preestablecido, y hace como un salto hacia un lado, ante eso, o te apartas del camino o lo sigues y creo que ahí he encontrado sin buscarlo un nicho de público que justo estaba buscando eso. A lo mejor cuando empiezas con una edad es como un rap reivindicativo, que mi música también es algo reivindicativa, pero cuando uno se abre a otros estilos se da cuenta de que se le queda el rap un poco como cosa del pasado. Pero bueno, en sitios como La Riviera que había dos mil personas, había gente de dieciséis a cincuenta años disfrutándolo, y es bonito tener ese espectro.

 

Al igual que en tu disco pudimos disfrutar de una colaboración con Mäbu en el tema Viviendo En Gerundio, ahora en su nuevo disco Buenaventura, tenemos una colaboración tuya en la canción La Locura. Quisiera que me hablases un poco de esta canción que creo que no debe pasar desapercibida y que tu verso completa las emociones que crea la atmósfera del tema y hace que culmine y se pueda sentir casi como una explosión.

Es que Mäbu es de mis grupos favoritos. María [Blanco] tiene un poder que no tiene nadie en España, tiene un magnetismo que no tiene nadie. De hecho mira, os lo voy a contar, en el nuevo disco le hago un tema a mi hijo en que colaboro con Mäbu, porque creo que si le hago una canción a mi hijo y tiene que perforar pieles para llegar, María es la única que tiene el visado de poder traspasar cualquier dermis, epidermis, alma, córtex y todo. La verdad que hemos hecho buen tándem, tanto con María como con Txarlie [Solano] y con César [Uña], además de ser amigos es que creo que empastamos bien el asunto. Y en cuanto me dijeron que querían hacer algo… tenían dudas pero se tiraron a la piscina. Buscamos un sonido más dub, más reggae con esos delays, esa atmósfera, esas baterías eléctricas… Y siempre me lo intento currar, pero aquí más porque por Mäbu tengo devoción. Tengo también la suerte de que los artistas con los que colaboro, suele ser en uno de los temas más capo que tienen.

 

 

También estás ahora con el lanzamiento de un nuevo poemario. ¿Con qué faceta te quedas? ¿Qué más te queda pendiente por hacer?

Algo de actor, que creo que voy a empezar en breve, y de momento ya porque yo me encuentro más a gusto con la música pero es cierto que yo empecé escribiendo. Cuando era joven, escribía porque era mi forma de supurar, regular sensaciones. El primer libro sin darme cuenta ya lo tenía hecho. Cuando me planteé la idea del primer libro fue en la Feria del Libro de hace dos años, me gustó que no estaba tan enviciada la energía de los libros tanto como el rap, el rap es un poco ego, “lo mío, lo mío”, todo el mundo rapiñeando… Me gustó mucho la energía y dije: “¿por qué no sacar un libro?” Me lo propusieron de una editorial y lo saqué sin ninguna pretensión más que la satisfacción de sacarlo, y qué sorpresa cuando es número uno de ventas, va por cuarenta mil ejemplares vendidos y ahora lo van a sacar en tapa dura, cuando a Benjamín Prado le encanta tu libro y te hace la contraportada… Te vuela la cabeza. Con el nuevo libro igual, es raro, parece que le pasa a otro. Cuando no vives de tu sueño no te haces a la idea, pero cuando vives haciendo realidad un sueño que tenías, cuando sigue el sueño y no despiertas, no te enteras. Para mí quince años parece que fueron ayer y siento que estoy a mitad de recorrido, cuando lleve el doble…

 

RaydenMe da la impresión de que eres un tío que tiene los pies muy bien agarrados al suelo pese al éxito que estás teniendo en estas diferentes facetas. ¿Cómo consigues tú mantener la cabeza fría?

Esto igual que viene se puede ir. En primera instancia porque ves que los gustos cambian y que dependes, además de tu valía y saber hacer, del feedback de la gente. A lo mejor llega un momento que España se vuelve más anti meritocracia que nunca y buscan una cosa que a mi entender no es música bien hecha y entonces… Nunca sabes lo que puede pasar. Y también el hecho de tener un hijo, te das cuenta que da igual los logros que consigas en la vida, que tú meramente naces para ver nacer. Una persona que viene y te dice “papá” o “mamá”… no te creas tanto que sigues limpiando su mierda y el que manda es ese para ti [risas]. Creo que ha habido diferentes momentos en mi vida, señales… También tener presente a mis amigos, nunca he tenido ápice de subirme pero si no, me hubiesen dicho “oye chaval…”

 

Es importante tener cerca a la gente adecuada.

A la gente de verdad. Porque luego te puedes generar tu cuarto de eco y te dicen lo que quieres. Es una pena, he visto a algunos artistas que no son malas personas, son un cielo de personas, pero que tienen una burbuja… En el momento en que alguien les lleva la contraria, tú eres la persona que no vale, porque tiene a los palmeros diciendo “bien, bien”. Es una pena pero bueno, cada uno en su camino y que le vaya bonito.

 

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