entrevista a rufus t firefly

Han vuelto, y como viene siendo costumbre, están un escalón más arriba que la última vez. Rufus T Firefly regresan con un disco que se ve, se escucha y hasta se huele en su edición física. Magnolia llega con la firme intención de emocionar, aunque Víctor Cabezuelo, uno de los padres de la criatura, al principio no estuviera muy convencido de ello: “cuando le mandé las demos a Manuel [Cabezalí], pensé que era lo peor que había hecho en la vida. Estaba muy seguro de haber trabajado mucho, pero no sabía si fluía y transmitía lo que quería transmitir”. Viendo la respuesta del público parece que el objetivo se ha cumplido con creces. ¿Y ahora qué? Víctor lo tiene claro: “el siguiente disco no sé si será mejor o peor, pero espero que sea honesto, si no es honesto, habremos fracasado estrepitosamente”.

Entrevista: Carlos Fernández
Fotos: Sara Garle

Sois uno de los grupos que más crecimiento ha tenido, habéis pasado de lo más pequeño a estar ahora en boca de todos. ¿Cómo se digiere?

La verdad es que es muy bonito, empezamos prácticamente sin tener ni idea de tocar, ni de hacer canciones y hemos ido creciendo juntos musicalmente, y eso es muy bonito. Además me gusta que todo pase como tan poco a poco, que vayamos todo el rato controlando los pasos que vamos dando y que no se nos venga encima nunca. Me parece muy guay, es verdad que es un camino más largo pero al final estás más seguro de lo que haces y es más difícil que te puedan llegar a tomar el pelo desde ciertos sitios.

 

Te permite, quizás, disfrutar más de todo el camino y aprender de todo lo que va pasando.

Sí, también hay que tener un poco esa filosofía de partida, de disfrutar de todo lo que vaya llegando en lugar de ir de cabeza a por un objetivo y si no frustrarte todo el rato. Pasa mucho eso en la música que los grupos, en general porque por su puesto hay de todo, quieren como petarlo muy rápido, el reconocimiento rapidísimo, tocar en todos los festivales de la manera que sea, y lo mismo no es esa la manera, igual hay que disfrutar cada paso, cada ensayo, quedar con tus amigos y hacer algo bonito, porque al final es lo que va a quedar, lo que hagas.

 

¿Será la ansiedad que genera el no saber cómo llegar a ese éxito que se busca?

También es que depende un poco de si te tomas la música como un modo de expresión o como un fin para hacerte rico [risas]. Yo siempre he estado muy a gusto con este grupo porque es un medio para expresarme increíble y no hay ninguna presión en ese sentido. Cuando hemos recibido alguna oferta de alguna discográfica que insinuaba que igual había que cambiar ciertas cosas de la banda, la hemos mandado a la mierda. Me gusta mantener esa filosofía de hacer lo que nos de la gana, expresarnos como nos de la gana, seguir dando pasos poco a poco… porque se trata de eso.

 

Al final mantenerse en esa postura es lo que hace 100% personal el proyecto.

Yo creo que sí… Es verdad que estamos siempre con el dilema de “ojalá pudiéramos vivir de ello para hacerlo totalmente increíble y que no se nos escapara nada”, pero bueno poco a poco estamos llegando ahí, a poder contar con toda claridad todo lo que queremos sin vivir de ello, que es un poco una heroicidad pero me parece guay llegar así.

 

Creo que siempre os habéis caracterizado por hacer la música que os da la gana sin plantearos si estáis en el sonido que está pegando o no, por el gusto de hacer música.

Sí, siempre hemos hecho la música que nos ha dado la gana pero es verdad que no si no hubiéramos tenido respuesta de la gente no hubiéramos podido hacerla. Somos afortunados porque haciendo lo que queremos a la gente le llegay nos dan mucho feedback que hacen que el proyecto se mantenga vivo porque si no sería imposible.

 

Ahora que ya está en la calle, que ya no es sólo vuestro, ¿cómo recuerdas la creación de Magnolia?

Ha sido muy bonito, ha sido como encontrarse con uno mismo y mirar hacia dentro en lugar de hacia fuera. Hace un año y medio más o menos me di cuenta de que había pasado toda la vida quejándome de lo triste que está el mundo, de las cosas injustas que pasan… Todo el rato negatividad, todo el rato pesimismo… y por un lado es normal, pero por otro me di cuenta que no he conseguido mejorar nada de mi vida quejándome ni tampoco de la de la gente que me rodea. Así que pensé que a lo mejor no hay que quejarse tanto y hay que simplemente defender las cosas buenas que tenemos. Este disco habla un poco de eso, de coger las cosas bonitas que han pasado por nuestras vidas e intentar hacer algo bonito con ellas.

 

Siempre me ha parecido que hay como algo de prejuicio a la hora de hablar de las cosas bonitas en las canciones, que si lo haces eres un moñas… pero si te quejas eres un llorón…

Sí, totalmente. Siempre vas a ser algo chungo hagas lo que hagas entonces… Hay que hacer lo que a uno le de la gana. Pero es verdad que en este disco sólo hablamos del arte, del amor y la naturaleza, y son como tres cosas muy básicas pero en realidad si lo piensas, son de las cosas más castigadas en la sociedad actual y creo que hay que defenderlas a muerte, son como los pilares básicos de la vida o por lo menos lo mejor que tenemos los seres humanos, y si se nos olvida eso nos vamos a la mierda como especie. Ya estamos de camino a la mierda.

 

Igual son las más castigadas porque son las que damos por hecho que están ahí.

Sí… Puede ser… Igual las hemos interiorizado tanto que ni nos damos cuenta de que están ahí pero… Es un tema que me da mucha rabia, todo lo que pasa con estas tres cosas.

 

 

Tengo entendido que, hablando de naturaleza, este disco viene directo de los jardines de Aranjuez, que son una maravilla.

Son muy bonitos. Yo tengo la suerte de vivir ahí al lado y cuando componía este disco, en lugar de hacerlo en mi habitación como con los otros discos, me bajaba al jardín, me ponía debajo de algún árbol centenario y lo que saliera. Creo que muchas de las melodías que han salido es por culpa del sitio. Hay una cosa muy bonita que decía Lorca, pensaba que los artistas éramos simplemente mediums de la naturaleza y ella nos utilizaba para expresarse. Eso lo leí después de haber hecho las canciones ahí y pensaba: “totalmente”. Si me preguntas como he compuesto este disco, no tengo ni puta idea, habla con el jardín.

 

Algo que no se puede pasar por alto desde luego es el diseño del disco.

Sí, lo han hecho entre Julia e Iris Banegas y la verdad es que es increíble. A Julia le pasé unos textos de lo que iban las canciones y sobre el disco en general y me vino con las láminas del disco y fue una maravilla ver todo lo que le había dicho en ellas. Julia es un talentazo flipante, yo todo el rato tengo que admirarla, no puedo hacer otra cosa.

 

Este disco también supone una nueva etapa en Rufus T Firefly, hay cambios en la formación, ¿cómo se vive el cambio después de tantos años?

Es complicado, nosotros empezamos siendo un grupo de amigos que quería tocar y pasarlo bien juntos, lo que pasa que luego las vidas de cada uno, después de once años tocando, hacen que deje de ser compatible hacer ciertas cosas juntos. Es una pena porque a mi me encanta tocar con Alberto y con Sara, son seres muy queridos pero también es verdad que ahora tocamos con Rodrigo y Miguel que son seres igual de queridos [risas]. Cambias seres queridos por seres queridos que entienden igual de bien lo que queremos hacer. Creo que todo irá fluyendo, lo mismo el año que viene estamos tocando otra vez con Alberto y Sara y también con Miguel y Rodrigo.

 

Imagino que además todo suma, tanto Rodrigo como Miguel ahora aportarán su parte a la banda y será un aire nuevo y nuevas perspectivas.

Claro, de hecho en este disco por ejemplo la personalidad de Miguel en el bajo está muy marcada. No digo que sea mejor ni peor, simplemente lo hace diferente. Es bonito que cada persona aporte su personalidad y ver que no tienes el control de todo.

 

¿Es fácil de llevar eso?

Depende de cómo te lo tomes, a mi todo me sorprende para bien. Si yo le digo a Miguel ” a ver qué te sale” y evidentemente Miguel es un capo del bajo y le va a salir algo increíble, pues yo aplaudo y digo: “qué maravilla tío”.

 

Es muy buena esa actitud porque no creo que sea fácil el dejar en manos de cada uno el trabajo.

Claro, la imagen y el concepto lo tengo como muy claro siempre, pero es verdad que lo único que hago es intentar transmitírselo. Confío mucho en la gente con la que toco así que es muy fácil siempre.

 

Seguimos encontrando como decías, muchas referencias en las canciones de este disco.

Sí, siempre estoy como escribiendo cosas. Si veo una película que me gusta, intento escribir algo sobre lo que he sentido, o alguna frase como me pasó con Pulp Fiction, que está ahí en “estoy a mil jodidas millas de estar bien” que es algo que nunca se diría en castellano pero me encanta la frase y es como, tengo que meterla en alguna canción como sea. El cine es una fuente de inspiración increíble y creo que reúne a todas las artes. Me encanta ver películas que me hagan pensar, que me lleven hacia dentro y siempre aparecerá en los discos porque no lo puedo evitar.

 

¿Se quedó mucho fuera de Magnolia?

Se ha quedado, pero es verdad que hemos hecho el disco que queríamos hacer. Digamos que trabajamos un montón en ver hacia donde queríamos llegar, y hay como cuarenta demos de este disco, cada una diferente, con un tempo diferente… Sólo de la canción de Magnolia me parece que hay diez, unas con piano, otras con guitarra, otra medio acústica… Es un poco buscar la mejor manera de expresar lo que cuenta la canción. Y estoy muy contento la verdad, creo que hemos conseguido expresar lo que queríamos. También al tomarnoslo con calma y no tener presión para sacar el disco, eso hace que no le pongamos fecha y que cuando lo tenga lo tengo. Estuve tres meses para grabar las voces, y lo hice en mi casa, acondicioné un poco la habitación, me levantaba por la mañana, cantaba y paraba. No tenía la presión de tener unas horas para grabar las canciones. De hecho este disco, las voces están grabadas con medios más modestos que otros discos pero a mi me parece que transmiten infinitamente más que otros discos, y es simplemente por estar más a gusto y mas dentro de lo que haces.

 

¿Cómo está sonando Magnolia en los directos?

La verdad que estamos muy contentos. Pensábamos que nos iba a costar más llevarlo al directo porque es un disco muy complejo. Igual ya nos hemos acostumbrado a la complejidad… El mayor marrón lo tienen Julia y Miguel con la base rítmica pero es que lo hacen con la gorra. El resto estamos ahí haciendo nuestras cositas mientras ellos están dejándose la piel y todo guay [risas].

 

Con todo lo que envuelve a Magnolia y lo que está suponiendo, ¿se plantea uno qué va a ser lo siguiente?

Es verdad que ahora lo veo y digo: “joer, qué bien nos ha quedado, ¿qué vamos a hacer la próxima vez?” [risas], pero es algo que no pensamos mucho. Si echo la vista atrás y pienso en los discos anteriores, pienso que eran increíbles también. Ahora piensas de otra manera porque has aprendido más, pero en ese momento estaban contando la verdad, y creo que eso es lo fundamental, que cuando hagas un disco, esté contando la verdad, y ya está. El siguiente disco no sé si será mejor o peor, pero espero que sea honesto, si no es honesto, habremos fracasado estrepitosamente. No sé, supongo que si seguimos con esta filosofía, lo siguiente será mejor porque si no directamente no lo sacaremos.